
"Estás para portada de revista -me dijo anoche Mark Darcy. Y cuando te hagan la nota deberías exigir que pusieran como título "Soltera y Fabulosa". Vaya que mi nueva conquista me sorprende. No sólo porque me di cuenta que las clases de periodismo que le he dado han resultado de maravillas, sino también porque su frasecita me dejó pensando, de verdad me considera ¿soltera y fabulosa?
Como han surtido efectos los consejos de mi Comando Cupido, el que está liderado por la Cata, que es experta en eso de los tira y afloja, da y quita, dime que sí, pero mejor que sea no, entre otros. Comprendí que he convencido a este tipo que soy la mejor mina del mundo, o a lo sumo, la mejor que puede estar a su lado en estos momentos. No obstante, así y todo, aún siguen rondando en mi cabeza esas tres palabritas mágicas...
Haciendo un rastreo a mis amigas, me percaté que pertenecemos al mismo club. Mujeres que bordean los 30, solteras, con buenos empleos, vacacionamos en el extranjero, visitamos boliches de moda, vestimos la onda urban woman, somos competentes y productivas, hablamos con soltura de cualquier tema, renegamos del matrimonio y los hijos, ni hablar. No hay tiempo para eso.
Pero, asimismo, nos une que hemos hecho de la soltería una parte importante del inventario de nuestras vidas, al momento que nos atormentamos por hombres que a más de 5 mil kilómetros a la redonda se les nota no valen la pena. Y me pregunto: ¿Es a eso lo que llaman fabulosa?
Para ser más específica les contaré algunos casos. Mi amiga Pam estudió periodismo, aunque nunca ejerció. Se fue por el lado de las relaciones públicas y ahora ya tiene su propio negocio. Maneja un Audi, vacaciona en Punta del Este, Neuquén o Bariloche, la invitan a matrimonios en Buenos Aires, ciudad que también visita al menos dos a tres veces al año para vitrinear y traerse lo último en la moda, como quien va a Patronato de vez en cuando para adquirir el avance barato de temporada.
En fin. Pam ha conseguido muchas cosas a su corta edad. Es buenamoza, simpática, chistosa, cariñosa y fabulosa. Pero está sola, o mejor dicho, su aislamiento de las lides románticas se las debe a un "gatito pardito" veinteañero, estudiante universitario, rockero, carretero y calentón, del cual está locamente enamorada.
Por más que le he recomendado que un clavo saca a otro clavo, ella insiste con que es el amor de su vida. Y, a pesar de que se esfuerza por dejar en claro que no le interesa el desprecio de su amado, a cada tanto hay que recogerla con espátula del suelo, sobre todo, cuando al susodicho se le ocurre pegar una llamadita fugaz.
Por su parte, la Sofi se inclinó por el autoexilio. Tras una relación rota, que la dejó muy dolida, mi amiga debió sacar fuerzas de flaqueza para pararse en frente de todos y hacer como que nada hubiese pasado. Pero supongo que se le pasó la mano. A pasado más de un año desde entonces y aún no puede ni siquiera soportar ver a algunas amistades de su ex y ni hablar de rondar los lugares que solían recorrer juntos.
Conciente de ello, la llevé hace unas semanas donde Albán -mi tarotista- para que le diera un empujoncito y saliera de su caparazón. Le recomendó que debía salir de cacería más seguido, comprarse ropa nueva, cambio de look, cambiar amistades, comportarse más sexy...etc. Ahora que lo medito, es lo mismo que me recomendó a mí, ¡Rayos! Bueno, da igual si es parte de su repertorio para las minas muy cagadas. Lo importante es que sí da resultado.
Gracias a Dios la Sofi ha tomado caldo de cabeza y está renovando su closet, al tiempo que se ha puesto en campaña para buscarse un nuevo chico. Ella es tan tierna y equilibrada que seguro lo conseguirá, eso si se lo propone firmemente.
Y para finalizar, está la Cata. Ya les conté que tiene metido entre ceja y ceja dejarse un hijo del "innombrable". Aunque, como supongo le llegó el momento de cosechar todo el empuje, dedicación y eficiencia profesional que sembró hace un tiempo, me parece que optará por seguir acumulando éxitos laborales. Sólo le deseo la mejor de las suertes, porque se la merece.
En cuanto a las lides del corazón le he aconsejado que se busque varios "gatos pardos" para así no ande pensando sólo en uno. A las finales, siempre es halagador que sobren citas en la semana, ¿no les parece?
Concluyo esta historia, con más interrogantes que cuando Mark se mandó su frasecita. Debo entender que ¿somos parte de una nueva raza de mujeres que la naturaleza sabiamente ha relegado del estigma de Eva?
Aunque no quiero inclinarme por esa postura, no dejo de pensar que nuestra soltería puede deberse a: ¿Será que somos masoquistas?, ¿será que andamos buscando algo extraordinario?, ¿será que somos exigentes?, ¿será que simplemente tenemos mala raja?, ¿será que debemos cambiar el modus operandi?, o peor ¿será que espantamos a los hombres, pues prefieren una mina tarada y más simple, que complicarse la existencia con nosotras?
Le he dado vuelta el tema hace rato y creo que he encontrado la punta del iceberg en eso de las conquistas amorosas. En realidad, como me ha ido tan bien el último tiempo, supongo que encontré mi fórmula secreta. No se las revelaré por el momento, ya saben que esto es como los perfumes, una vez que encontramos el perfecto para nuestro PH, no podemos recomendárselo a nadie...
Ahora que las dejo con la inquietud, le encuentro algo de razón a esos que andan diciendo que soy una canalla de mierda. Pero bueno, nada que hacer, supongo es consecuencia de que me he transformado en una "Soltera y Fabulosa".
Como han surtido efectos los consejos de mi Comando Cupido, el que está liderado por la Cata, que es experta en eso de los tira y afloja, da y quita, dime que sí, pero mejor que sea no, entre otros. Comprendí que he convencido a este tipo que soy la mejor mina del mundo, o a lo sumo, la mejor que puede estar a su lado en estos momentos. No obstante, así y todo, aún siguen rondando en mi cabeza esas tres palabritas mágicas...
Haciendo un rastreo a mis amigas, me percaté que pertenecemos al mismo club. Mujeres que bordean los 30, solteras, con buenos empleos, vacacionamos en el extranjero, visitamos boliches de moda, vestimos la onda urban woman, somos competentes y productivas, hablamos con soltura de cualquier tema, renegamos del matrimonio y los hijos, ni hablar. No hay tiempo para eso.
Pero, asimismo, nos une que hemos hecho de la soltería una parte importante del inventario de nuestras vidas, al momento que nos atormentamos por hombres que a más de 5 mil kilómetros a la redonda se les nota no valen la pena. Y me pregunto: ¿Es a eso lo que llaman fabulosa?
Para ser más específica les contaré algunos casos. Mi amiga Pam estudió periodismo, aunque nunca ejerció. Se fue por el lado de las relaciones públicas y ahora ya tiene su propio negocio. Maneja un Audi, vacaciona en Punta del Este, Neuquén o Bariloche, la invitan a matrimonios en Buenos Aires, ciudad que también visita al menos dos a tres veces al año para vitrinear y traerse lo último en la moda, como quien va a Patronato de vez en cuando para adquirir el avance barato de temporada.
En fin. Pam ha conseguido muchas cosas a su corta edad. Es buenamoza, simpática, chistosa, cariñosa y fabulosa. Pero está sola, o mejor dicho, su aislamiento de las lides románticas se las debe a un "gatito pardito" veinteañero, estudiante universitario, rockero, carretero y calentón, del cual está locamente enamorada.
Por más que le he recomendado que un clavo saca a otro clavo, ella insiste con que es el amor de su vida. Y, a pesar de que se esfuerza por dejar en claro que no le interesa el desprecio de su amado, a cada tanto hay que recogerla con espátula del suelo, sobre todo, cuando al susodicho se le ocurre pegar una llamadita fugaz.
Por su parte, la Sofi se inclinó por el autoexilio. Tras una relación rota, que la dejó muy dolida, mi amiga debió sacar fuerzas de flaqueza para pararse en frente de todos y hacer como que nada hubiese pasado. Pero supongo que se le pasó la mano. A pasado más de un año desde entonces y aún no puede ni siquiera soportar ver a algunas amistades de su ex y ni hablar de rondar los lugares que solían recorrer juntos.
Conciente de ello, la llevé hace unas semanas donde Albán -mi tarotista- para que le diera un empujoncito y saliera de su caparazón. Le recomendó que debía salir de cacería más seguido, comprarse ropa nueva, cambio de look, cambiar amistades, comportarse más sexy...etc. Ahora que lo medito, es lo mismo que me recomendó a mí, ¡Rayos! Bueno, da igual si es parte de su repertorio para las minas muy cagadas. Lo importante es que sí da resultado.
Gracias a Dios la Sofi ha tomado caldo de cabeza y está renovando su closet, al tiempo que se ha puesto en campaña para buscarse un nuevo chico. Ella es tan tierna y equilibrada que seguro lo conseguirá, eso si se lo propone firmemente.
Y para finalizar, está la Cata. Ya les conté que tiene metido entre ceja y ceja dejarse un hijo del "innombrable". Aunque, como supongo le llegó el momento de cosechar todo el empuje, dedicación y eficiencia profesional que sembró hace un tiempo, me parece que optará por seguir acumulando éxitos laborales. Sólo le deseo la mejor de las suertes, porque se la merece.
En cuanto a las lides del corazón le he aconsejado que se busque varios "gatos pardos" para así no ande pensando sólo en uno. A las finales, siempre es halagador que sobren citas en la semana, ¿no les parece?
Concluyo esta historia, con más interrogantes que cuando Mark se mandó su frasecita. Debo entender que ¿somos parte de una nueva raza de mujeres que la naturaleza sabiamente ha relegado del estigma de Eva?
Aunque no quiero inclinarme por esa postura, no dejo de pensar que nuestra soltería puede deberse a: ¿Será que somos masoquistas?, ¿será que andamos buscando algo extraordinario?, ¿será que somos exigentes?, ¿será que simplemente tenemos mala raja?, ¿será que debemos cambiar el modus operandi?, o peor ¿será que espantamos a los hombres, pues prefieren una mina tarada y más simple, que complicarse la existencia con nosotras?
Le he dado vuelta el tema hace rato y creo que he encontrado la punta del iceberg en eso de las conquistas amorosas. En realidad, como me ha ido tan bien el último tiempo, supongo que encontré mi fórmula secreta. No se las revelaré por el momento, ya saben que esto es como los perfumes, una vez que encontramos el perfecto para nuestro PH, no podemos recomendárselo a nadie...
Ahora que las dejo con la inquietud, le encuentro algo de razón a esos que andan diciendo que soy una canalla de mierda. Pero bueno, nada que hacer, supongo es consecuencia de que me he transformado en una "Soltera y Fabulosa".
4 comentarios:
Congelada?
porque tan fria?
Lulú al parecer anda en su momento inspirado y alborotado.
Hace unos días mi amor me pregunto si tuvieras que elegir entre el éxito profesional y la familia ¿cúal elegirías? y ahí me dejo con los pajaritos dando vuelta.
concuerdo contigo Lulú en soltera sí y quizás siempre, fabulosa -que decir- si cuando uno tiene ese sello personal se nota (aunque los demás piensen que las series de moda:lost, sex and the city, CSI, etc). Nos empujan cada día más hacia promover el espiritu soltera y fabulosa.
te puedo decir Lulú que tu, tus amigas, compañeras y colegas han impuesto un estilo propio. Pero te cuento un secreto: tu lo lideras, por eso la envidia!
tenemos una presidenta mujer que tuvo su última hija a los 40, es decir todo esta permitido.
Amiga lulu, que lindas palabras....yo creo que diste en el clavo...aunque pasé por una mala etapa..ahora estoy en mi mejor momento y se que pronto llegara ese hombre. Yo le pondré todo el power...
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