No sé si andaré más sensible que en otros tiempos pero la nueva película chilena "Se Arrienda" me llegó hasta el alma. Un filme que sin duda ha sido pensado, creado y dedicado a toda la generación sub 30 de este país.
No la recomiendo a quienes estén pasando por una depresión o una especie de crisis de la adultez, pues la historia trata justamente de eso...qué hacemos cuando se nos acerca el "viejazo". Y lo que es peor, cuando nos damos cuenta que estamos en el lugar que menos pensamos estar.
En la historia, Cruz-Coke (el protagonista) trata a toda costa de no someterse al sistema, a pesar de que sus amigos, 15 años después, gozan abiertamente y sin remordimientos de todo aquello que repudiaron en la década de los 80'.
Pero mi cuestionamiento no va tanto por el lado político, aunque en el cine mi acompañante socialistoide se encargó de echarme en cara mi ignorancia, cuando reconocí que no tenía idea de que existía la revista APSI....cómo le explico que en mi pasado medio fascista esas cosas estaban prohibidas? Pero bueno, la política no es mi móvil y "Se Arrienda" me golpeó por otro lado.
Me sentí como el protagonista, no tan amargado, pero sí medio desenchufado con el entorno. Pasa que este último tiempo me he venido cuestionando todo. ¿Qué hice antes, en dónde estoy, hacia dónde voy...? En fin...como muchos. No quiero sentir que la vida se pasa delante de mis ojos y yo no la vivo, o mejor dicho, la vivo, pero sin dejar huella.
Supongo que la mitad de las personas de mi edad están en la misma parada...(hice mis averiguaciones). En la otra mitad, vemos a minas sin pololo que quieren uno, pero no para andar gozando por ahí, sino que esperan uno que venga con argollas. Intensión que me parece válida, pero que ya no comparto.
Los hombres quieren consolidarse en sus pegas, ganar plata, buen auto y un depto, sino las minas se ponen esquivas. Mal que mal, somos animales y, como tales, andamos buscando el macho más fuerte para preservar la especie.
Otros tantos se quedaron pegados en que "la edad es sólo un número". Se juran veinteañeros, de ésos de 21 (que es la mejor época), cortejando pendejos o pendejas y, a pesar del tiempo, siguen alucinando con la onda de los Prisioneros...uf!!
Claro está que después de ver la película he pensado cambiar mi modus operandi. Estoy trabajando en ello. Algo así como buscando mi destino, haciendo un F5, seleccionando mejor a mis amigos y siendo honesta consigo misma.
En principio, no quiero hacer nada que no sienta realmente y no quiero estar con nadie que no quiera estar conmigo sinceramente. Como dice Arjona, evitar "jugar a ser felices por desesperados y por miedo a estar solos..."
Veamos como me resulta esta nueva vida. Por el momento puedo decir que me arriendo, pero con opción de compra.
octubre 20, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
I have a online email marketing site. It pretty much covers online email marketing related stuff.
Donald McClendon Jr
Es heavy eso del viejazo... Pensar que cuando teníamos 15 veíamos a los 30 casi como superhéroes, como personas con la película absolutamente clara.
Si hubiéramos sabido que en sus cabezas tenían un gran "?"... otro gallo hubiera cantado.
En fin, se nos viene el cambio de folio y creo que planteas una buena estrategia: rodearse realmente de las personas a las que quieres y te quieren.
Por eso, propongo:
1. No más sonrisas por buenos modales ni miradas atentas ante charlas lateras.
2. Exprimir los momentos que llenan el alma y dejar a un lado las cosas superficiales que siempre pensaste que tenìan sentido.
3. Tomarnos unos buenos kir royal, en honor a la amistad y a la gente buena de adentro. (Ya pasamos las penas por la maldad que hay en el mundo)
Eso básicamente.
¿Qué Tienes en contra de los Prisioneros?
Ah!, ya era hora de que te cuestionaras tu vida
Publicar un comentario